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¿Qué tan difícil es?

 ¿Qué tan difícil es pensar un poco en los sentimientos del otro? Digamos, hiciste algo que sabes le afectó genuinamente a una persona. Quizá siempre tuviste la intención. Quizá sabías que le iba a doler y sin embargo lo hiciste. Quizá no querías lastimarle pero simplemente sucedió y tampoco tuviste interés de arreglarlo. ¿Qué tan difícil es simplemente alejarte cuando sabes que no le estás haciendo bien? La verdad a mí me sorprende, porque me cuesta entender que conozcas acerca de la tristeza que le causas a alguien que supuestamente amas y seas incapaz de siquiera mover un dedo para cambiarlo. No vas a cambiar porque no deseas hacerlo. No te vas a alejar porque le quieres contigo, aunque no te importe saber que la está pasando mal, o quizá sí, es importante; pero ni ese amargo sentimiento es capaz de superar el ser narcisista que invade tu ser. No vas a hacer algo al respecto, ¿Para qué siquiera intentarlo, no? Siempre puedes mirarle a los ojos y decirle que vas a mejorar, porque...

Me quedo con el amor

 Hola, querido blog. Hace un buen rato no me paso por acá.  Quería hablar contigo de lo frustrante que es sentirme presa del amor. He recibido amor y lo he dado, pero también he sufrido por él. Un sentimiento tan hermoso e inexplicable pero a la vez muy punzante y explosivo; conozco por mí misma sus distintas presentaciones y lo he vivido hasta el pie de la letra, así que he podido aprender a diferenciar de algunos intrusos que se hacen llamar amor a lo que es el hermoso sentimiento en sí. Me gustaría decir que en algún punto deja de doler, pero lastimosamente no podemos estar siempre en una subida constante, en algún momento tocará bajar, no sabemos cuánto tiempo va a transcurrir en esa bajada, pero sí podemos tener en cuenta de que volveremos a subir.  Me he lastimado, lo he hecho al permitir que otros lo hicieran. Me he lastimado, porque vi todas las señales y simplemente decidí ignorarlas. Me he lastimado, porque decidí permanecer en el sitio en el cual lloré tantas v...

Mucho gusto, soledad

Últimamente me he estado vinculando con un perfecto extraño, alguien que jamás en mi vida hubiese creído que sería capaz de relacionarse conmigo. Siempre estuve en presencia de alguna compañía, viví con mis padres, dormía en la misma habitación que mi hermana, luego tuve la fuerte decisión de emigrar a un país que a pesar de tener a cada miembro de mi familia lejos, jamás me sentí sola. Necesito aclarar que siempre tuve miedo de relacionarme con este ser, porque su personalidad es bastante peculiar. No le gusta hablar mucho, de hecho, no emite sonido alguno; tampoco le gusta el contacto físico y no se ríe de tus ocurrencias; él no te va ayudar con algo en tu hogar, ni mucho menos estará pendiente de si cerraste el gas antes de salir, pero te va a acompañar. Te enseñará a valerte por ti mismo, a disfrutar tus logros y a levantarte después de tus caídas; te enseñará a disfrutar de las cosas pequeñas, como despertar y encontrar un silencio abrazador o tener un espacio para poder llorar y ...

Me presento

 Hola, ¿Cómo estás? Me alegra que tengamos la oportunidad de conocernos. He creado este espacio porque siento la necesidad de desahogarme y compartir mis pensamientos con el deseo de que si alguna persona, que capaz seas tú, esté pasando por alguna situación que le haga sentir ahogada, sea capaz de encontrar algún consuelo por acá. Te abrazo mucho, quiero que celebres tus logros y aprendas a amar esos momentos amargos. Es todo un placer haberte encontrado.