Mucho gusto, soledad
Últimamente me he estado vinculando con un perfecto extraño, alguien que jamás en mi vida hubiese creído que sería capaz de relacionarse conmigo. Siempre estuve en presencia de alguna compañía, viví con mis padres, dormía en la misma habitación que mi hermana, luego tuve la fuerte decisión de emigrar a un país que a pesar de tener a cada miembro de mi familia lejos, jamás me sentí sola. Necesito aclarar que siempre tuve miedo de relacionarme con este ser, porque su personalidad es bastante peculiar. No le gusta hablar mucho, de hecho, no emite sonido alguno; tampoco le gusta el contacto físico y no se ríe de tus ocurrencias; él no te va ayudar con algo en tu hogar, ni mucho menos estará pendiente de si cerraste el gas antes de salir, pero te va a acompañar. Te enseñará a valerte por ti mismo, a disfrutar tus logros y a levantarte después de tus caídas; te enseñará a disfrutar de las cosas pequeñas, como despertar y encontrar un silencio abrazador o tener un espacio para poder llorar y ...